Doña Elia, mi madre, mi jefa, mi ama, mi señora.
Presente esta en el pensamiento de su hijo que tanto adora,
Después de tantas luchas y sufrimientos, llegó a los 40.
De ver a sus hijos crecer y prepararse, ha de estar bien contenta.
La única mujer que me supo soportar por tanto tiempo.
La mujer que sin esperar nada a cambio me dio su cariño y comprensión,
Créame madre, usted es la única digna de mi respeto y admiración.
La señora que al ofrecer cariño, recibía a cambio dolor y sufrimiento,
De tantas cosas que hice madre, no estoy tan contento…
Le pido perdón ama por haberle hecho sufrir tanto,
Arrepentido estoy de muchas veces haber sido la razón de su llanto.
La única mujer que a pesar de todas las cosas, siempre esta dispuesta a amar.
Le aseguro jefa que, pase lo que pase, jamás la voy a olvidar.
No importan las circunstancias, siempre estará en mis pensamientos,
El día que ya no este con los mortales, escucharé su voz en el viento,
Recordaré sus caricias y regaños con el sereno de la noche,
Recordara este verso, cuando aya en el cielo en mis plegarias su nombre escuche.
Se regocijaran sus ángeles al verla feliz,
Pintara en mí su recuerdo con su blanco y puro matiz…
Usted, que después de tanto forjó un carácter duro como el hierro,
Sepa de antemano que, no importa con quien me case. Será la mujer que mas quiero.
Porque usted fue la que estuvo dispuesta a sufrir,
Por darle a este que hoy le escribe la dicha de poder vivir.
Y por mi desdicha, muchas veces sufrió,
Y con mucha calma, sabiamente un cambio en mi esperó.
La única que supo encontrar el método de paciencia,
Le aseguro madre que, por tanto aguantar Dios de usted tendrá clemencia…
…p@k()

Amén.
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